Impétigo
Infección bacteriana superficial de la piel muy frecuente en niños. Se reconoce por las costras características de color miel. Conviene un abordaje precoz.
Qué es el impétigo
El impétigo es una infección bacteriana superficial de la piel, muy frecuente en niños en edad preescolar y escolar. Lo causan principalmente Staphylococcus aureus y Streptococcus pyogenes.
Se reconoce por las costras típicas de color miel («melicérricas») que se forman sobre lesiones inicialmente vesiculosas. Es benigno, pero muy contagioso — el tratamiento precoz y las medidas de higiene son importantes para contener la infección.
Signos y síntomas
- Manchas rojas que forman rápidamente pequeñas ampollas o vesículas.
- Las vesículas se rompen y forman costras de color amarillento («color miel») — el signo más característico.
- Localizaciones típicas — cara (alrededor de nariz y boca), extremidades, zonas de traumatismo menor.
- Puede causar picor; suele ir sin dolor significativo.
- Puede extenderse por el propio paciente al rascarse.
- En casos con ampollas mayores (impétigo bulloso) pueden ser evidentes las bullas.
Contagio
El impétigo es muy contagioso, por contacto directo con las lesiones u objetos contaminados (toallas, ropa, juguetes). Se extiende con facilidad en familias, guarderías y colegios.
El niño en tratamiento suele poder volver al colegio 24 horas después de iniciar el tratamiento adecuado, siempre que las lesiones puedan cubrirse.
Diagnóstico
El diagnóstico es clínico — el aspecto es característico. En una consulta online, el dermatólogo valora fotografías de las lesiones y un cuestionario sobre evolución, número de contactos y síntomas asociados. En casos graves o atípicos pueden ser necesarios examen bacteriológico y valoración presencial.
Opciones de tratamiento
El impétigo responde bien al tratamiento adecuado. El enfoque depende de la extensión y del estado general del paciente.
Aplicación tópica
En lesiones limitadas sin síntomas generales, el tratamiento local suele ser suficiente. Lo indica el dermatólogo y requiere aplicación cuidadosa tras limpiar la zona.
Tratamiento sistémico
Reservado a casos extensos, con afectación generalizada o en pacientes con factores de riesgo. Definido por el dermatólogo.
Medidas de higiene
Lavado frecuente de manos, uñas cortas, sábanas/toallas separadas, cubrir las lesiones — pasos esenciales para evitar autoinoculación y transmisión a terceros.
Habla con un dermatólogo sobre el impétigo
Sin esperar meses por una consulta presencial. Cada caso llega al dermatólogo ya preparado con fotografías, historial y respuestas al cuestionario. Elige recibir el informe en menos de 24 h o hablar con el dermatólogo con cita.
Empezar consultaPreguntas frecuentes
¿Puede volver tras el tratamiento?
Sí, puede recidivar, especialmente en niños portadores nasales de Staphylococcus. Si las recidivas son frecuentes, el dermatólogo puede orientar medidas específicas.
¿Puede ir el niño al colegio?
Suele poder volver 24 horas después de iniciar el tratamiento, siempre que las lesiones puedan cubrirse. Confírmalo con el dermatólogo o pediatra.
¿Sirve la consulta online para el impétigo?
Sí. Por el aspecto característico a menudo es posible el diagnóstico mediante fotografías. El dermatólogo define el plan e indica si justifica valoración presencial.
Si el dermatólogo lo considera clínicamente justificado, ¿se emite receta?
Sí. Cuando el dermatólogo lo considera clínicamente justificado en el contexto de tu caso, puede emitirse receta electrónica junto con el informe. La decisión de prescribir depende de la valoración clínica.
Trata el impétigo con rapidez
Envía fotos de las lesiones. Un dermatólogo valora el caso y envía un plan de tratamiento — de media en 24 horas laborables.
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